LOS PERSONAJES



Esta es la cuadrilla de buenos amigos compuesta por: Andreu, Marc, Patiko y Boliche. Juntos lo pasamos estupendamente bien, aunque a veces nos metamos en algún que otro lío. Con Andreu comparto mi afición por el cine y la lectura. Está algo loco, le gusta imaginarse otros mundos y a un ser supremo que los controla y juega con sus diversos habitantes, entre ellos, nosotros: la especie humana. Marc está más preocupado de su cinta métrica comprobando si sus bíceps han aumentado algunos milímetros con su última tabla de ejercicios. Obviamente el deporte es su prioridad. Patiko es estupendo. Su sobrenombre viene de “paticorto” debido a su baja estatura; así es como un día le llamó Alfonso en un intento de minar su autoestima, pero Patiko se lo tomó tan bien que lo adoptó como mote y desde entonces que todos le llamamos así. Además de su gran sentido del humor y de que se trata de un buen amigo, Patiko es un buen estudiante. Boliche, hace mucho tiempo, en primaria, se cayó por las escaleras de la cola del comedor escolar llevándose por delante al resto de compañeros; al igual que en una partida de bolos, y de ahí su mote: Boliche. Es un amante de la dieta Fast-Food, de la bollería industrial y de las golosinas. Su colesterol está por las nubes, pero él no parece muy buen amigo de las dietas que le imponen sus padres.




Las compañeras del cole con las que mejor amistad tengo: Patri, Amrita, Crisa y Olga. Patri va conmigo desde primaria y llevamos un montón de años estudiando juntos y siendo vecinos del barrio. Confieso que me gusta desde siempre, pero estoy convencido de que a Patri le gustan los chicos algo mayores y nunca se fijaría en un grupo de inmaduros como el que formamos mis colegas y yo, y claro está, a menos que se volviese loca... nunca se fijaría en mi. Amrita es una buena amiga que nació en Madrás, una ciudad al sur de la India, pero que desde el principio de los tiempos se integró perfectamente con todos nosotros. Crisa es una chica muy rara. Es gótica, tímida, reservada y algo siniestra. No acostumbra a despertar muchas simpatías, pero los que hemos tenido la oportunidad de conocerla mejor ya no podemos prescindir de su compañía. Olga es algo criticona y metomentodo. Cuenta chismes de todo el mundo, así que es mejor no contarle demasiados secretos. Le encanta la prensa del corazón, e incluso llegó a proponerle a la dirección de la escuela, la posibilidad de crear una revista de cotilleos en lugar del periódico escolar.



En mi cole también hay el típico grupito de chicos malos capitaneados por Alfonso; un abusón que se atreve única y exclusivamente con aquellos a los que intuye más débiles que él. Se siente cómodo en su papel de rebelde, convencido de que eso le llevará a alguna parte, pero cuando no está en compañía de sus secuaces, no es más que un cobarde. A Chus le gusta ir de “tipo duro”, pero su aspecto y su actitud demuestran, en no pocas ocasiones, que se trata de un niñato en busca de aprobación y de afecto. Y Márquez es una especie de mastodonte y el parapeto de Alfonso. Sin él y su corpulento corpachón Alfonso no es nadie. No obstante, Márquez es un tipo prometedor y con un gran talento que aún no sabe aprovechar.



De entre todos mis profes los que más destacan son: el Sr. José María y “la teacher”. El Sr. José María es nuestro profe de mates y el tutor del curso. Es un hueso duro de roer, el “Harry el sucio” de todos los profesores de la galaxia cósmica, pero también es el que mejor entiende nuestros problemas. La teacher es la profe de inglés. Llegó de su Inglaterra natal para estudiar un master, se enamoró y decidió quedarse. Con el paso del tiempo su novio la dejó, y ahora es una amargada que teme convertirse en una solterona y que vive atormentada deseando que le salga una plaza en alguna escuela de Oxford para regresar allí lo antes posible y perdernos de vista.




Mi familia no está del todo mal. Mi padre es humorista gráfico y cada día publica sus chistes en un importante periódico de la ciudad (de ahí mi afición a los garabatos). Es simpático y casi siempre está de buen humor, y es mejor así, ya que cuando se enfada... es mejor poner tierra de por medio. Mi madre tiene una pequeña tienda de ropa en el centro. También es simpática en general, aunque muchas veces, y según como haya ido el día con las clientas, llega a casa gritando como si pretendiese que la oyesen hasta los muebles. Y Júlia es mi hermana pequeña, la “caraculo” que es como yo la llamo en realidad ya que siempre está lanzándome pedorretas.







Y yo soy Gery. Un adolescente que me refugio en el mundo de mis garabatos y con el que vivo una realidad alternativa en la que me convierto en el protagonista de todo tipo de historias y de trepidantes aventuras. Eso estaría muy bien si me diese por hacer garabatos en mi tiempo libre, lo malo es que mis mejores momentos de inspiración se dan en medio de las clases y garabateo mis libretas en lugar de dedicarme a tomar apuntes.